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lunes, 29 de noviembre de 2010

F.C. Barcelona - Real Madrid: Ver el partido paralizará el país

En juego, nada más y nada menos, que el liderato de Primera División, pero sobre todo, el honor de ganar al eterno rival. Lo cierto es que, en los últimos años, no se había podido ver un derbi entre Barça y Madrid tan equitativo como el de la presente campaña. El conjunto blanco parece que esta temporada sí está preparado para plantar cara al F.C. Barcelona.

El técnico del conjunto culé, Pep Guardiola, ya ha dicho que el ambiente que está rodenando a estas horas previas al partido, se asemeja mucho al del año pasado cuando tocaba recibir en Champions al Inter de Milán, que por entonces entrenaba José Mourinho.

Ese ambiente, a pesar de tratarse de un lunes, está siendo espectacular y todo el país mira a la ciudad condal, donde esta noche comenzará a rodar el balón con las miradas de medio punto apuntando directamente al estadio azulgrana. En toda España la actividad quedará completamente paralizada, como suele ocurrir en este tipo de partidos, pero este año, con más motivos.


        

jueves, 25 de noviembre de 2010

Ana María Matute gana el Premio Cervantes 2010

El Premio Cervantes 2010 considerado como el premio Nobel de las letras hispanas ha sido atribuido en Madrid a la escritora española Ana María Matute, que a sus 85 años de edad tiene en su haber mas de cuarenta obras, entre novelas y relatos cortos, de reconocida calidad literaria. Ya en 2007 había obtenido el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra.
El Premio Cervantes 2010 considerado como el premio Nobel de las letras hispanas ha sido atribuido en Madrid a la escritora española Ana María Matute, que a sus 85 años de edad tiene en su haber mas de cuarenta obras, entre novelas y relatos cortos, de reconocida calidad literaria. Ya en 2007 había obtenido el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra.
La escritora española Ana María Matute ganó  este miércoles el Premio Cervantes 2010, que ha reconocido así a una autora  maestra en el arte de contar cuentos, ajena a modas literarias y amante del  bosque, lo medieval y la mirada infantil.
Ana María Matute, de 85 años de edad, se convierte así en la tercera mujer  en recibir el premio, considerado el Nobel de las letras hispanas, tras la  española María Zambrano (1988) y la poetisa cubana Dulce María Loynaz (1992),  como destacó la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, al anunciar su  nombre.
La escritora acaba de publicar un recopilatorio de su narrativa breve,  incluyendo sus famosos cuentos y artículos periodísticos, bajo el título de “La  puerta de la luna”, y prepara una nueva novela.
El premio Cervantes, dotado con 125.000 euros, ha cumplido con la norma no  escrita de ser entregado alternativamente a escritores españoles y  latinoamericanos, ya que en 2009 fue a parar al mexicano José Emilio Pacheco.
Un jurado de once personas, en el que participó el ganador del Cervantes en  2008, el español Juan Marsé, seleccionó, en seis votaciones y por mayoría, el  nombre de Matute, que en los últimos días sonaba con fuerza para hacerse con el  galardón.
En una reciente entrevista con el diario El País a propósito de la  publicación de “La puerta de la luna”, Matute afirmó que si le daban el premio  “daría saltos de alegría”, aunque no mostraba en sus declaraciones gran  esperanza en recibirlo, tras llevar años sonando como posible ganadora.
“No escribo para ganar premios, gano premios porque he escrito libros”,  afirmó entonces.
Sin embargo, Ana María Matute ha ganado muchos galardones en su extensa  carrera literaria, incluyendo el Premio Planeta en 1954 por “Pequeño Teatro” y  el Nacional de Literatura 1959 por “Los hijos muertos”. Finalista del premio  Nadal en 1947 por “Los Abel”, lo ganó en 1959 con “Primera Memoria”. También ha  obtenido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por “Solo un pie  descalzo”, en 1984.
En 1998 ocupó el asiento K de la Real Academia Española de la Lengua, a la  que había ingresado dos años antes y en la que fue la tercera mujer en entrar  en 300 años, tras la escritora Carmen Conde y la historiadora Carmen Iglesias.  Después llegarían la científica Margarita Salas y la escritora Soledad  Puértolas, que entró hace unos días.
Matute fue una narradora precoz: a los cuatro años, y tras estar a punto de  morir por una infección de riñón, escribió e ilustró su primer relato. Desde  entonces continuó trabajando en la literatura y con 17 años envió a la  editorial Destino su primera novela, ‘Pequeño teatro’, publicada años más tarde  tras ganar el Planeta.
De familia barcelonesa acomodada, Matute tiene un hijo, Juan Pablo, nacido  en 1954. En su obra, la infancia y la Naturaleza siempre han ocupado un  importante papel, y los cuentos, que ahora ha recopilado, son uno de los  géneros en los que mejor se ha movido la autora, que llegó a trabajar para la  editorial Destino publicando en este género.
Matute pertenece a la generación literaria de los años 50, aunque su obra,  lírica y a la vez realista, se enmarca de forma independiente, eligiendo a  veces esa mirada infantil o juvenil como forma de distanciamiento de una dura  realidad, marcada por una infancia dentro de la Guerra Civil española  (1936-1939).
Entre las obras de la escritora barcelonesa destacan, además de las  mencionadas, “Luciérnagas” (1993), “Olvidado rey Gudú” (1996), “Aranmanoth”  (2000) o “Paraíso inhabitado” (2008), la que aseguró que sería su última  novela, aunque de nuevo está “madurando” una nueva historia.
Prestigioso galardón en las letras hispanas, el Cervantes ha ido a parar en  años anteriores a autores como el español Juan Marsé, que lo ganó en 2008, el  argentino Juan Gelman (2007), Jorge Guillén (1976, en su primera edición),el Cubano Alejo Carpentier (1977),  el  argentino Octavio Paz (1981), el español Francisco Ayala (1991) o el último  Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa (1994).
El premio Cervantes, concedido por el Ministerio de Cultura anualmente, no  puede ser dividido, ni declarado desierto, ni concedido a título póstumo.
Matute recibirá el 23 de abril de 2011 el premio de manos del rey Juan  Carlos I en una ceremonia en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, cuna  del autor de “El Quijote”.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Día Universal del Niño

El día 20 de noviembre ha quedado institucionalizado como Día Internacional
de los Derechos del Niño
, o Día Universal de la Infancia. Es una fecha que nos hace recordar que un niño no es solamente un ser frágil que necesita que se le proteja, sino también una persona que tiene el derecho a ser educado, cuidado y protegido dondequiera que haya nacido.

Es más, un niño es una persona que tiene el derecho a divertirse, a aprender y a expresarse. Todos los niños tienen el derecho de ir a la escuela, a recibir cuidados médicos, y a alimentarse para garantizar su desarrollo en todos los aspectos.

Derecho de los niños
"Convenir" significa estar de acuerdo acerca de algo y tomar una responsabilidad ante lo que se "conviene". La Convención de los Derechos del Niño es un conjunto de normas acordadas que deben respetar todos los países que la firmaron y ratificaron.

Adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, los artículos de esta Convención proponen nuevos aportes a los contenidos en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, y fundamentalmente avanza en el aspecto jurídico, al hacer a los Estados firmantes "jurídicamente" responsables de su cumplimiento.

Todos tenemos que crecer

Este lema de la Comunidad de Madrid pretende provocar: por un lado, una reflexión en el adulto para que perciba que tiene algo que cambiar en su forma de ser o comportarse; y por otro lado, se expone la posición crítica de la infancia para que no dé por "normales o buenos" ciertos comportamientos sociales. En otras palabras pretende hacer patente que, para que los niños puedan crecer bien, los mayores tienen algo que hacer, tienen que cambiar...¡También tienen que crecer!

"Todos tenemos que crecer" propone lemas básicos como:
- Implicar a todos, infancia, adolescencia, juventud, adultos y mayores en este compromiso y acontecimientos.
- Extender esta conciencia al mayor número posible de personas en la sociedad.
- Compartir la filosofía del lema y exigir más cumplimiento de la Convención.
- Hacer manifiesto que todos estamos en un necesario y permanente proceso de cambio, crecimiento y maduración personal y social.
- Dejar claro que siempre se necesita cambiar algo, que debemos buscar siempre el crecimiento y rehacer planteamientos de forma permanente.
- Provocar la reflexión en el mundo infantil y en el adulto, pero desde los ojos de las niñas y de los niños sobre situaciones o prejuicios que no son acordes con los Derechos Infantiles ni con los Derechos Humanos.